El amor al prójimo en los principios gerenciales

El amor al prójimo en los principios gerenciales

Este post trata de El amor al prójimo en los principios gerenciales.Sin duda alguna, Jesús, Nuestro Señor, fue un maestro en las relaciones con sus discípulos. Como Dios y hombre, su relación con sus semejantes siempre fueron llenas de humildad; el hijo perfecto de Dios, arrodillado ante los hombres comunes, sus propios discípulos, lavándole los pies . Esta imagen nos indica que Jesús sentía un inmenso amor por el prójimo, visto desde la perspectiva de ser humano y no de Dios.

 

Posterior a Jesucristo, en el devenir de tantos siglos, muchos hombres y mujeres convertidos en santos por sus convicciones religiosas, consideraron que la humildad, expresada, fundamentalmente, como amor al prójimo, era la base de las relaciones con los demás, sobre todo la gente común, como los que forman parte de las empresas de hoy en día.

La gente común es la que constituye el núcleo fundamental de la creación del valor

(valor agregado) en lo pasillos de las líneas de producción de las empresas de manufactura y servicio a lo largo de nuestro país (y en todos los países del Mundo). Son personas cuya principal motivación es la de tener un trabajo estable, en donde, a diario, pueda ser apreciado por lo que hace, más allá de la paga que recibe. Se ha demostrado en los estudios de climas organizacionales en diferentes empresas del país a partir de los años 80 que el principal anhelo del trabajador es ser apreciado y reconocido por el logro alcanzado en su trabajo; las cuestiones de dinero siempre aparecieron en segundo o tercer lugar. El reconocimiento y el aprecio son formas especiales del amor al prójimo.

La filosofía de la calidad, expresada por uno de los maestros más insignes de la gerencia de la calidad

, el Dr. William E. Deming, en sus Catorce Puntos   hace una extensa exposición de lo que podría entenderse por amor al prójimo más afectado en el trabajo. El énfasis en el entrenamiento, en el liderazgo, en la erradicación del miedo del lugar de trabajo, de la eliminación de las barreras que le quitan al trabajador el orgullo de los logros alcanzados, la eliminación de las cuotas, etc., son elementos que expresan la profunda consideración del amor a Dios que daba Deming a su trabajo como consultor gerencial.

Si observamos la tendencia mundial de los negocios nos podremos dar cuenta de la gran insensibilidad de las grandes corporaciones al amor por el prójimo; hoy en día la rentabilidad a escala mundial de la manufactura y el servicio se  basa en la eliminación de puestos de trabajo que dejan al trabajador en la desesperanza por un futuro mejor. Es de reciente data ver la eliminación de miles de puesto de trabajo para mejorar la rentabilidad. Esto en forma clara es un mensaje de desamor por el ser humano que crea la riqueza en la empresa.

La Carta Encíclica Deus Caritas Est (Dios es amor)

de su Santidad Benedicto XVI cuando dice (sic) “El amor es una luz —en el fondo la única— que ilumina constantemente a un mundo oscuro y nos da la fuerza para vivir y actuar. El amor es posible, y nosotros podemos ponerlo en práctica porque hemos sido creados a imagen de Dios. Vivir el amor y, así, llevar la luz de Dios al mundo: a esto quisiera invitar con esta Encíclica”, debería ser un motivador para que la gerencia empresarial de Venezuela y de los países latinoamericanos en general, se encamine por un mundo de transformación que ponga al ser humano (prójimo), de manera, genuina y sin demagogias, como el verdadero centro de amor hacia Dios.

No podemos dejar al trabajador de la línea (piso) que haga las transformaciones necesarias pues sabemos desde hace ya unas cuantas décadas que la gerencia tiene el 95% de la responsabilidad en los resultados de la empresa y, los trabajadores, apenas el 5%

Los principios gerenciales de los Catorce Puntos de Deming

y los de su Teoría del Conocimiento Profundo encajan perfectamente en lo que podríamos llamar Amor al Prójimo en los Principios Gerenciales.

Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él   El amor a Dios debe comenzar por el amor al prójimo de la acción gerencial en el lugar de trabajo, donde se crea más del 80% del valor agregado de nuestros países.

“Aunque el tema de esta Encíclica se concentra en la cuestión de la comprensión y la praxis del amor en la Sagrada Escritura y en la Tradición de la Iglesia, no podemos hacer caso omiso del significado que tiene este vocablo en las diversas culturas y en el lenguaje actual”

Deus Caritas Est.

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